Reflexión: CONSTRUYENDO UN PAÍS
CONSTRUYENDO UN PAÍS
Quiero que sepas, quiero que
sientas, que lo que estamos viviendo en Venezuela es algo transitorio.
Que todo
esto está pasando para ayudarnos a aprender a ser los CIUDADANOS DE PRIMERA que
este PAÍS DE PRIMERA necesita.
Quiero pedirte que más allá de lo cotidiano, de
todo lo malo que ocurre, del "como estiro la plata", o el "Dios!
Qué hago?" busques emplear tu verbo de manera diferente.
Las palabras
tienen un poder impresionante y una fuerza única para atraer, tanto lo que se
quiere como lo que NO se quiere.
Si hablas desde la rabia, la molestia, el
odio, la energía emocional que recubre a tus palabras solo alimentará a esa
oscuridad que quiere TRAGARSE a Venezuela, aparte del daño inmenso que le
ocasionará a tu cuerpo (esas emociones son el equivalente a galones de ácido.
Cada vez que las manifiestas verbalmente, las empleas para bañar, con ese
ácido, tu cuerpo).
Para ello, vuelvo a traer una frase que compartí una vez
"bendice al gobierno actual y al que habrá de venir". A través de ese
gesto, le restas fuerza al mal y le sumas una energía poderosa al bien.
Te pido que abras tu pensamiento a dos frases: "Todo sucede para bien, nada para mal" y "En todo mal, hay un bien escondido". Lo que esta pasando es una lección fuerte pero valiosa que esta despertando lo mejor de nosotros igual que esta mostrando lo peor, que es lo que requerimos cambiar.
Tenemos una oportunidad ÚNICA que pocos venezolanos han vivido: Tenemos la oportunidad de hacer de nuestro hogar, Venezuela, un lugar donde todos quieran vivir, un país que le sume al mundo como esta destinado a ser. Tenemos la oportunidad de enmendar nuestros errores, de sembrar buenas semillas, de crear un mejor país para nuestra y las próximas generaciones.
Es nuestra responsabilidad, nuestro deber, nuestra oportunidad para hacer las cosas bien.
El construir esa Venezuela donde TODOS QUEREMOS VIVIR no está en manos de pocos. ESTÁ EN LAS NUESTRAS, en las tuyas, en las mías, puesto que SON NUESTRAS ACCIONES las que CONSTRUYEN UN PAÍS.
Para ayudarnos, Dios -o
como quiera que tÚ le llames- cuenta con nosotros puesto que no tiene otras
manos que las nuestras.
Te invito a vivir esta maravillosa aventura de
construir un país!
Ten por seguro, que Dios y yo estamos contigo.
Un abrazo de alma para ti,
Mary Blanca Davolio
@trabajandocondios

Comentarios
Publicar un comentario