RESCATANDO LOS VALORES
Desde
hace décadas, se sembró en los Venezolanos una forma de actuar que fue
denominada “la Viveza del Venezolano”. Durante mucho tiempo ésta fue
considerada como algo positivo, muy representativo de la chispa de nuestra
gente. Sin embargo, la realidad distaba mucho ser tal.
Esa
viveza la tenían aquellas personas que no hacian cola porque ellos “le pagaban
a alguien” estimulando la corrupción con tal de resolver una situación puntual que les afectaba.
Tambien aquellos que decian “ponganme donde hay” refiriendose a esos puestos de
trabajo – normalmente dentro de la administración pública- en los cuales podía
hacerse de dinero fácil de manera irregular. De igual forma
estaban los
que no respetaban el cambio de luces del semaforo porque
“ellos son más vivos que los otros y allá con ése que no pudo pasar”.
Y se
siguio sumando gente a la lista: Los que tiraban un papel a la calle con el
cuento que “uno más no hace diferencia”, los motorizados manejando entre carros
o en sentido contrario a la vía y un sin fin de irregularidades más porque
“si quien representa la autoridad lo hace, ¿porque yo no puedo hacerlo?”. Poco a poco, gracias a
esa “Viveza” nos fuimos perdiendo en el camino y pasamos a ser ciudadanos de
5ta en un país de primera.
Hoy
día, como personas, estamos tocando fondo por la pérdida de valores y es por
eso que, si queremos un país diferente, sale crear una cultura diferente que
erradique esa mala praxis llevada por años. No hacerlo, sería como
ponernos todos los días ropa limpia… ¡sin habernos bañado!
¿Se
puede? ¡Estoy
plenamente segura que si!. Hay dos ejemplos que hablan de un cambio de
actitud ciudadana: El Metro de Caracas durante sus primeros años y el Municipio
Chacao en Caracas bajo la dirección de Irene Saez.
Si cada
quien se suma a recuperar sus valores, podremos hacer renacer
valores como la honradez, la cortesía, la proactividad, la solidaridad y la
generosidad que tanto identifican y distinguen a los Venezolanos en el mundo.
Sólo depende de cada uno de nosotros. El cambio está en nuestras manos.
Nota: Esta campaña es una iniciativa personal. Está inspirada en los dos (2) relatos que aparecen en este blog: la parábola "armar al mundo" y el film "cadena de favores". La llevo a cabo con las esperanza que inspire a quienes la vean para que trabajen, en si mismos, rescatando y/o reforzando sus valores e inspiren a dos personas más.
Si quieres sumarte a esta campaña te hago llegar dos enlaces para que puedas difundir la imagen del pizarrón.
Venezuela es un gran país... y necesita urgentemente de cada uno de nosotros. Yo estoy usando "el poder de uno" (mi poder como individuo) para hacer algo... te invito a acompañarme en este cambio.
@trabajandocondios

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